En estos días, la ASEAN volvió a tener un importante lugar en la agenda internacional a partir de las nuevas reuniones y cumbres del bloque, en un contexto marcado por crecientes tensiones geopolíticas, disputas comerciales y competencia estratégica entre grandes potencias. Estos encuentros, si bien aparecen como eventos diplomáticos regionales, guardan una importancia que va mucho más allá de las declaraciones conjuntas o los acuerdos que se firman.
La importancia actual de la ASEAN no se explica solo por el crecimiento económico del Sudeste asiático, sino por la ubicación estratégica de la región en el contexto de la transformación del sistema internacional. En un escenario en el que se fragmenta cada vez más la distribución del poder global, los actores regionales y los países del Sur Global comienzan a tener mayor protagonismo en la gobernanza internacional y en las dinámicas de cooperación y competencia global (Acharya, 2014; Zakaria, 2008).
En este contexto, las cumbres de la ASEAN funcionan como disparador para analizar un fenómeno más amplio: la creciente importancia del Sudeste Asiático dentro de un orden internacional en transición hacia la multipolaridad. Más allá de los resultados concretos de cada cumbre, el bloque se ha convertido en un espacio de convergencia de intereses económicos, estratégicos y diplomáticos de actores globales como China, Estados Unidos, Japón o India.
La ASEAN consiguió consolidarse como uno de los principales mecanismos de articulación regional del Sur del Mundo. Sin embargo, su creciente visibilidad internacional también abre interrogantes acerca de sus verdaderas capacidades de influencia. Aunque el bloque participa activamente en foros multilaterales y mecanismos de diálogo, persisten dudas sobre su capacidad para incidir en la configuración del orden internacional.
A partir de este escenario, el presente artículo se propone analizar cuál es el rol de la ASEAN dentro de la reconfiguración del sistema internacional contemporáneo, entendiendo al bloque no solamente como una organización regional sino también como una expresión del ascenso del Sur Global en un contexto multipolar.
El Sudeste Asiático en un sistema internacional de transición.
En las últimas décadas, el sistema internacional se ha transformado mediante una progresiva dispersión del poder mundial. Diferente al periodo posterior a la Guerra Fría, marcado por un fuerte predominio estadounidense, hoy se ven surgiendo múltiples actores con capacidad de incidencia económica, política y estratégica.
A partir de este escenario, el presente artículo se aboca al análisis del rol desempeñado por la ASEAN en el marco de la reconfiguración del sistema internacional contemporáneo, entendiendo al bloque no solo como una organización regional sino también como una expresión del ascenso del Sur Global, en un contexto multipolar.
Este proceso no se traduce necesariamente en el fin de las grandes potencias tradicionales, sino en una reconfiguración de las relaciones internacionales, donde distintos actores regionales empiezan a ocupar espacios cada vez más relevantes. En este sentido, el Sudeste Asiático tiene una importancia estratégica creciente por su posición geográfica, su dinamismo económico y su papel en las cadenas globales de producción y comercio (Zakaria, 2008).
La ASEAN está en el corazón de esta dinámica. El bloque agrupa economías con altos niveles de crecimiento, concentra rutas comerciales fundamentales y está ubicado en una región atravesada por disputas estratégicas clave, especialmente en el Mar del Sur de China. Así, el Sudeste Asiático se convierte en un espacio prioritario tanto para China como para Estados Unidos y para otras potencias que buscan ampliar su influencia regional.
La importancia de la ASEAN no reside solamente en factores económicos o geográficos. El bloque, además, es una expresión del fortalecimiento político del Sur Global. En un contexto en el que muchos países en desarrollo buscan ampliar su margen de autonomía y participación en la gobernanza internacional, organizaciones regionales como la ASEAN empiezan a funcionar como espacios de articulación colectiva.
De este modo, las cumbres y reuniones actuales del bloque permiten observar cómo el Sudeste Asiático dejó de ocupar un lugar periférico para convertirse en uno de los escenarios centrales de la política internacional contemporánea.
La ASEAN como un actor emergente del Sur Global
Creada en 1967, la ASEAN fue evolucionando desde un reducido mecanismo de cooperación regional hasta convertirse en un protagonista cada vez más proyectado hacia el exterior. Mediante sus cumbres, foros multilaterales y mecanismos de diálogo, el bloque se convirtió en un espacio esencial para la articulación política y económica del Sudeste Asiático. Uno de los principales elementos explicativos de esta consolidación es su capacidad para sostener mecanismos de cooperación relativamente estables entre países muy diferentes en sus sistemas políticos, intereses y niveles de desarrollo. Los miembros de ASEAN, pese a sus diferencias internas, lograron construir una identidad regional basada en principios tales como el consenso, la no intervención y la búsqueda de estabilidad regional.
Las cumbres de ASEAN hoy convocan no solo a sus miembros, sino también a potencias y actores internacionales interesados en reforzar lazos económicos, estratégicos y diplomáticos con la región. En este sentido, ASEAN es uno de los ejemplos más potentes de la forma en que los países del Sur Global pretenden mejorar su capacidad de incidencia en el escenario internacional. El bloque se involucra en debates sobre el comercio, la seguridad regional, la transición digital y la cooperación económica, tratando de ser un protagonista con propia voz dentro de un sistema internacional cada vez más fragmentado.
Asimismo, la relevancia global de este grupo se vio reforzada por el crecimiento económico sostenido de varios de sus miembros. En el contexto de las cadenas globales de producción, países como Indonesia, Vietnam, Malasia o Singapur se han erigido como actores económicos estratégicos, especialmente en los sectores tecnológicos e industriales.
Sin embargo, el ascenso de ASEAN también se debe a un fenómeno más amplio: la progresiva descentralización del poder global. En un contexto multipolar los actores regionales cobran más relevancia ya que actúan como espacios de negociación, equilibrio y articulación entre distintas potencias. Por ello, el protagonismo actual de ASEAN no puede comprenderse únicamente desde la lógica regional. Su creciente centralidad es reflejo de transformaciones más profundas, vinculadas a la reconfiguración del orden internacional y al avance del Sur Global como actor político cada vez más visible.
Autonomía y competencia entre potencias.
Con todo su protagonismo creciente, la ASEAN se enfrenta a importantes limitaciones que condicionan su capacidad de influencia internacional. El principal problema es que el bloque se ha de desarrollar en un contexto atravesado por la competencia estratégica de las grandes potencias.
Una de las grandes arenas de disputa entre China y Estados Unidos pasó a ser el Sudeste Asiático. actores que buscan extender su presencia económica, política y militar en la región, lo que ejerce fuertes presiones sobre los países miembros de la ASEAN. En este contexto el bloque trata de mantener una posición de equilibrio. Por otro lado, gran parte de sus miembros dependen fuertemente de China desde el punto de vista económico. Por otra parte, varios países consideran fundamental preservar vínculos estratégicos y de seguridad con Estados Unidos y sus aliados.
Esta situación restringe las posibilidades de que la ASEAN adopte posturas completamente unánimes ante determinados conflictos regionales. La heterogeneidad política de sus miembros y el principio de consenso dificultan la construcción de respuestas comunes en temas sensibles, especialmente cuando existen intereses nacionales contrapuestos (Jones & Smith, 2007).
A esto se añade la falta de mecanismos vinculantes fuertes dentro del bloque. Aunque ASEAN ha logrado consolidar espacios de diálogo y cooperación, muchas de sus decisiones dependen de la voluntad política de los Estados miembros y carecen de herramientas efectivas de implementación.
Pero tales limitaciones no quieren decir que sean irrelevantes. En un contexto internacional fragmentado, la habilidad de ASEAN para mantener líneas de diálogo y servir de espacio de mediación, adquiere una relevancia estratégica enorme. El bloque no se constituye como una gran potencia tradicional, sino como un actor intermedio capaz de influir sobre dinámicas regionales y de generar mecanismos de articulación diplomática. Lo que la hace verdaderamente importante no es su poder de coacción, sino su función como zona de equilibrio en una competición internacional cada vez más fuerte.
En este sentido, las recientes cumbres del bloque reflejan una tensión central del orden multipolar contemporáneo: el intento de los actores regionales y del Sur Global de aumentar su autonomía, sin caer en la subordinación a la lógica de confrontación entre grandes potencias.
Conclusión
Las cumbres actuales del ASEAN nos permiten observar mucho más que una simple agenda diplomática regional. Son un testimonio de las transformaciones que vive el sistema internacional y del mayor protagonismo de actores regionales y de países del Sur Global en un contexto multipolar.
El análisis realizado permite concluir que la ASEAN fue capaz de consolidarse como un importante espacio de cooperación y articulación internacional, incrementando sustancialmente su visibilidad global y afianzando su posición estratégica dentro del Sudeste Asiático.
Pero su capacidad de incidencia sigue marcada por limitaciones internas y por la competencia de las grandes potencias. Sus miembros son heterogéneos, la lógica que les rige es la del consenso y existen presiones externas, todo lo cual dificulta la posibilidad de que el bloque actúe con plena autonomía en materias estratégicas.
Aun así, la relevancia de ASEAN no debe medirse sólo por su capacidad de dictar decisiones globales. En un sistema internacional cada vez más fragmentado, su valor radica cada vez más en su rol de espacio de diálogo, equilibrio y articulación regional.
En fin, la actual protagonización del Sudeste Asiático es reflejo de una transformación más amplia del orden internacional: la progresiva emergencia de actores regionales y del Sur Global como participantes cada vez más relevantes en la configuración de la política mundial contemporánea.
Referencias
Acharya, A. (2014). The End of American World Order. Polity Press.
ASEAN. (2023). ASEAN Official Documents and Summit Reports.
Jones, D. M., & Smith, M. L. R. (2007). Making process, not progress: ASEAN and the evolving East Asian regional order. International Security, 32(1), 148–184.
Zakaria, F. (2008). The Post-American World. W. W. Norton.
Zelicovich, J., & Actis, E. (2025). El Sur Global ante la fragmentación geoeconómica. CIDOB.
Amurwanti, D. N., & Gil Pérez, J. (2025). ASEAN y la UE: estrategias y oportunidades. Fundación Alternativas.
Real Instituto Elcano. (2025). La ASEAN en 2025: entre el avance y el estancamiento.
World Economic Forum. (2026). Cómo el modelo de colaboración de la ASEAN impulsa la cooperación global.
Ministerio de Defensa de España. (2025). Malasia y el liderazgo de ASEAN en 2025.
Vietnam News Agency. (2025). ASEAN mantiene fortaleza y adaptabilidad ante cambios globales.