Artículo de ANáLISIS

A 31 Años de Srebrenica: Las Raíces Historicas y la Disputa por la Memoria

Cuando pensamos en exterminios sistemáticos en suelo europeo, solemos remontarnos a la Segunda Guerra Mundial. No obstante, estos planes de acción de exterminio coordinados son más cercanos a nuestros días de lo que creemos. La masacre de la ciudad de Srebrenica, Bosnia, en el marco de las guerras yugoslavas, acabó con la vida de cerca de ocho mil personas, siendo un genocidio con amplio trasfondo histórico pero limitado reconocimiento internacional. El 23 de mayo de 2024, la Asamblea General de las Naciones Unidas estableció el 11 de julio como Día Internacional de Reflexión y Conmemoración del Genocidio de Srebrenica. Hoy, hallándonos a 31 años de la matanza más numerosa en Europa desde la Segunda Guerra Mundial, la fecha nos interpela y nos incita a rememorar sus raíces (Asamblea General de las Naciones Unidas, 2024).

Sabemos que las guerras de disolución de Yugoslavia fueron un conjunto de conflictos armados cargados de disputas étnicas, religiosas y territoriales entre identidades que alguna vez convivieron unidas bajo un mismo régimen multicultural. La identidad que fue objetivo de la masacre central, Bosnia, suele ser llamada “la Yugoslavia dentro de Yugoslavia”, nominación que exploraremos como base para la fecha que hoy nos convoca.

La composición etnorreligiosa de Yugoslavia: El Trasfondo del Genocidio

Para entender el acontecimiento debemos explorar dónde sucede: la península balcánica. Los Balcanes, históricamente, han recibido múltiples herencias culturales y religiosas por parte de las potencias imperiales que en algún momento ejercieron dominio sobre la región. Naciones como Serbia y Croacia obtuvieron una sola herencia, cristiana ortodoxa bizantina y católica austrohúngara, respectivamente. Pero nuestro epicentro obtuvo tres: las dos previamente mencionadas, acompañadas de una fuerte herencia musulmana por parte del Imperio otomano, generando una mezcla que nunca fue pacífica. En el mapa adjuntado pueden verse en tres colores distintos las etnias de bosnia, demostrando su compleja composicion.

Figura 1

Las etnias de los Balcanes

Nota. Adaptado de Las etnias de los Balcanes [Mapa], por El Orden Mundial, s. f., El Orden Mundial

Las relaciones entre las distintas identidades en los Balcanes siempre estuvieron marcadas por conflictos, principalmente entre los dos actores principales de la masacre: los ortodoxos y los musulmanes. Durante las guerras balcánicas de 1912-13, Serbia tenía el objetivo de expulsar a los musulmanes de la península. Al conseguirlo, emerge engrandecida. Unos años después, será este pueblo quien impulsará el primer intento de unificación de las etnias de la región: el Reino de los Serbios, Croatas y Eslovenos, que más tarde recibirá el nombre de Yugoslavia, en serbio, la nación de los eslavos del sur. Los orígenes de Yugoslavia nos contextualizan el histórico sentimiento de grandeza que el pueblo serbio construyó atribuyéndose el título de unificador de los eslavos del sur. Debemos entender, para luego comprender Srebrenica, a Serbia como el nodo que mantendrá unidas a las identidades de la región.

Luego de la Segunda Guerra Mundial, la resistencia contra el Eje, al mando de Josip Broz Tito, refundará Yugoslavia como República Federal, con Tito como líder. Durante este período, Belgrado empleó técnicas represivas para mantener unidas a las identidades que conformaban Yugoslavia. Serbia continuaba siendo el centro atribuido a la nación. Esto perduró hasta el fallecimiento de Tito en 1980. Con su muerte cayó el régimen de la Yugoslavia centralizada, y sus identidades internas comenzaron a tener sentimientos independentistas propios.

De la disolución yugoslava al genocidio

Como mencionamos anteriormente, Bosnia tenía una compleja composición etnorreligiosa interna. En el contexto de los nacionalismos emergentes, esto provocó una colisión. Tanto musulmanes como ortodoxos buscaban la independencia, lo que desató una guerra civil. Por un lado, la República de Bosnia y Herzegovina (musulmanes), y por otro la Republika Srpska (serbobosnios, cristianos ortodoxos), apoyada por las fuerzas de resistencia yugoslava de Belgrado. Estas fuerzas de resistencia actuaron como una especie de “nueva centralización” serbia, buscando que las identidades permanezcan unidas bajo el control de Belgrado, como lo habían estado históricamente. Al estar la Republika Srpska aliada a este objetivo, recibieron su apoyo.

La Republica de Bosnia y Herzegovina declaró su independencia en 1992, y fue admitida en las Naciones Unidas ese mismo año por medio de la Resolución 46/237 de la Asamblea General. No obstante, el marco de mantenimiento de la centralización continuaba. A lo que la Republika Srpska, apoyada por la resistencia yugoslava, intentó detener la independencia musulmana. Las fuerzas asedian la ciudad de Sarajevo, capital de la nueva República de Bosnia y Herzegovina. Produciendo el asedio a una ciudad más prolongado en toda la historia, durando cuatro años y estando cargado de constantes bombardeos y un bloqueo humanitario, incluso hacia operaciones de UNPROFOR. Mientras asediaban Sarajevo, en paralelo, la ciudad de Srebrenica, enclave musulmán en territorio serbio controlado, fue rodeada por fuerzas de la Republika Srpska y durante más de un año, aproximadamente 40.000 civiles fueron sometidos a sitio: sin acceso a comida, medicinas ni combustible. La población sufría desnutrición, enfermedades epidémicas y bombardeos constantes. Ante esta crisis humanitaria, el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas actuó tardíamente (Asamblea General de las Naciones Unidas, 1992).

La Republika Srpska no solo atacaba militarmente, sino que también lo hizo socialmente, estructurando la arquitectura clásica de las primeras etapas del genocidio, las cuales constan de deshumanización. Hubo constante propaganda nacionalista mediada por los medios de comunicación controlados por los partidos de la Republika Srpska, que demonizó a la población musulmana de origen bosnio, a medida que los enemigos fundamentalistas avanzaban bélicamente. Servía como justificación para las practicas bélicas de limpieza etnica.

Ante el sufrimiento al que los musulmanes bosnios eran sometidos, el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas designa, por medio de la Resolución 819, a la ciudad de Srebrenica como zona segura, libre de ataques armados y hostilidades. Sin embargo, esto fue más simbólico que efectivo. La protección fue asignada a un pequeño contingente de tropas holandesas de apenas 400 soldados, desplegados para proteger a mas de 40.000 civiles (Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, 1993).

En 1995 se lanzo una ofensiva de la Republika Srpska contra Srebrenica que las fuerzas de las Naciones Unidas no pudieron contener y fue el 11 de julio que la ciudad cayo completamente. Decenas de miles de mujeres, niños y ancianos fueron agrupados para ser transportados en autobuses hacia territorio controlado por musulmanes, fuera del alcance de la Republika Srpska. Pero no todos fueron evacuados. A los hombres y adolescentes (estimados en 8.000 personas entre 13 y 77 años) se les ordenó separarse sistemáticamente de las mujeres y niños. Entre el 13 y 22 de julio de 1995, los aproximadamente 8.000 hombres y adolescentes separados fueron ejecutados de manera sistemática. Las ejecuciones ocurrieron en múltiples locaciones coordinadas controladas por la Republika Srpska (Potočari, Pilica, Branjevo, Jahorina), con soldados y paramilitares de las fuerzas asesinando a grupos de varones, incluso obligándolos a cavar sus propias fosas comunes antes de dispararles. El resultado fue la masacre más letal en suelo europeo desde la Segunda Guerra Mundial: aproximadamente 8.372 personas asesinadas.

La masacre fue un resultado de los asedios, los bloqueos humanitarios, la deshumanización y el contexto en el que Bosnia se encontraba. La guerra no finalizó hasta la firma de los Acuerdos de Dayton en diciembre de 1995, que consolidaron a la Federación de Bosnia y Herzegovina como la conocemos hoy: un Estado multiétnico.

Memoria, Justicia y Negación

Antonio Guterres, Secretario General de las Naciones Unidas, declaró en 2025:

“Las Naciones Unidas y el mundo le fallaron al pueblo de Srebrenica” (párr. 5)

“Este fracaso colectivo no fue un accidente de la historia. Fue el resultado de las políticas, la propaganda y la indiferencia internacional” (párr. 6)

Es por esto que hoy, el accionar de la comunidad internacional nos sigue interpelando. A pesar de que la Corte Internacional de Justicia categorizó los hechos formalmente como genocidio según la definición de Raphael Lemkin (plan coordinado de diversas acciones destinadas a destruir los fundamentos esenciales de la vida de grupos nacionales, étnicos, raciales o religiosos, con el objetivo de aniquilarlos), actualmente se sigue discutiendo si los hechos de Srebrenica pueden ser llamados genocidio o no, y si Serbia es verdaderamente culpable de lo sucedido (Corte Internacional de Justicia, 2007; R. Lemkin, 1944).

Desde 2002 opera el movimiento Madres de Srebrenica, que representa a más de 6000 supervivientes de la masacre y hoy siguen exigiendo justicia por las víctimas. Incluso han presentado casos judiciales denunciando la inoperancia de las Naciones Unidas y las tropas holandesas enviadas para contención de la ciudad (Madres de Srebrenica, s. f.).

Conclusión

En síntesis, Srebrenica es una masacre con un amplio trasfondo histórico, tanto regional como nacional, que se debe a una combinación de factores muy extensa de violencia y disputas, originadas por la compleja composicion etnica y religiosa de Bosnia. Hoy, a 31 años de los hechos, Srebrenica debe operar en la comunidad como promotor de reflexión. Nos debe instar a considerar el rol de las Naciones Unidas como protector en la comunidad internacional; incitarnos a no olvidar que constituye la matanza sistemática más extensa de los últimos tiempos en suelo europeo.

Referencias

Asamblea General de las Naciones Unidas. (1992, 22 de mayo). Resolución 46/237. Admisión de la República de Bosnia y Herzegovina como Miembro de las Naciones Unidas. Naciones Unidas. Resolución 46/237

Asamblea General de las Naciones Unidas. (2024, 30 de mayo). Resolución 78/282. Día Internacional de Reflexión y Conmemoración del Genocidio de Srebrenica de 1995 (A/RES/78/282). Resolución A/RES/78/282

Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. (1993, 16 de abril). Resolución 819 (1993). Naciones Unidas. Resolución 819 (1993)

Corte Internacional de Justicia. (2007, 26 de febrero). Application of the Convention on the Prevention and Punishment of the Crime of Genocide (Bosnia and Herzegovina v. Serbia and Montenegro), Judgment.

El Orden Mundial. (s. f.). Las etnias de los Balcanes [Mapa]. El Orden Mundial

Guterres, A. (2025, 8 de julio). Secretary-General’s remarks to the General Assembly on the observance of the International Day of Reflection and Commemoration of the 1995 Genocide in Srebrenica [Discurso]. Naciones Unidas.

Lemkin, R. (1944). Axis Rule in Occupied Europe: Laws of occupation, analysis of government, proposals for redress. Carnegie Endowment for International Peace

Madres de Srebrenica. (s. f.). Sitio oficial. Mothers of Srebrenica